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Mars Challenge · Edición actual 2027

No puedes saber qué mundo encontrará. Sí puedes ayudarle a estar preparado para decidir en él.

Mars Challenge sitúa a jóvenes ante problemas sin una respuesta predeterminada.

Tienen que investigar, escuchar a personas que saben cosas diferentes, distinguir evidencia de suposición, tomar decisiones, construir, explicar y cambiar de rumbo cuando descubren que estaban equivocados.

La familia acompaña.

El joven mantiene la autoría.

La edición actual es 2027. Los ejemplos de las reglas de 2026 de esta página son referencias de esa edición; confirma las condiciones vigentes de edad, acceso y protección de menores antes de participar.

En esta página

01 / El futuro no viene con un solucionario

Preparar a alguien para el futuro no consiste en intentar adivinar todas las respuestas.

La educación puede transmitir conocimiento.

Y ese conocimiento sigue siendo esencial.

Pero la vida real mezcla disciplinas, introduce incertidumbre, limita tiempo y recursos y nos obliga a decidir antes de saberlo todo.

Mars Challenge trabaja precisamente en ese espacio.

La pregunta deja de ser únicamente:

“¿Qué sabes?”

Y pasa a ser también:

“¿Qué haces con lo que sabes cuando el problema no viene resuelto?”

02 / No vienen a mirar. Vienen a hacer.

La experiencia obliga a convertir conocimiento en acción.

Los jóvenes trabajan en equipo y siguen un proceso estructurado.

Investigan.

Analizan causas.

Contrastan ideas.

Asumen funciones.

Toman decisiones.

Construyen una propuesta o representación de su solución.

Reciben preguntas.

Revisan.

Explican qué han construido y por qué.

En 2026, la Guía del Participante organiza concretamente la experiencia en 12 fases y tres entregables principales: un documento de concepto, un prototipo esquemático y una presentación. Esa estructura numérica pertenece a la edición y no debe convertirse en una promesa evergreen.

Lo importante es la lógica:

no basta con tener una idea. Hay que poder explicar cómo se llegó hasta ella.

03 / Saber sigue importando. Saber qué hacer con lo que sabes importa todavía más.

Preparación para la vida real (Real-Life Readiness)

Estar preparado para la vida real no significa disponer de una respuesta para cada situación.

Significa poder avanzar responsablemente cuando la respuesta no está dada.

Preparación para la vida real (Real-Life Readiness) lo organiza en seis dimensiones:

KNOW — Saber Reconocer qué sé, qué no sé y qué necesito investigar.

CONNECT — Conectar Combinar mi conocimiento con el de personas que saben cosas diferentes.

FACE — Afrontar Permanecer frente a la incertidumbre, la dificultad, los límites y la complejidad.

DECIDE — Decidir Formar criterio cuando no existe una respuesta predeterminada.

ACT — Actuar Convertir una decisión en acción.

CARE — Cuidar Considerar las consecuencias para otras personas, sistemas y planeta.

La cuestión no es si alguien puede memorizar el futuro.

Es si puede orientarse dentro de él.

04 / No hace falta ser “de ciencias”.

Los problemas reales no pertenecen a una carrera.

Las reglas del programa permiten participantes de diferentes áreas, perfiles e intereses y sitúan la diversidad disciplinar como parte del modelo.

Un problema alimentario puede necesitar biología, logística, economía, comunicación y comportamiento.

Un hábitat puede necesitar ingeniería, diseño, psicología, salud y derecho.

Una cuestión de recursos puede necesitar ciencia, ética, política y gestión.

El joven no tiene que llegar sabiendo hacerlo todo.

Tiene que estar dispuesto a aportar lo que sabe y utilizar lo que saben los demás.

05 / No saber todavía forma parte del proceso.

Que una persona joven se atasque no significa necesariamente que el proceso esté fallando.

Una idea no funciona.

La investigación contradice una hipótesis.

Dos integrantes no están de acuerdo.

Hay que abandonar algo en lo que habían invertido tiempo.

A veces toca empezar de nuevo.

La Guía del Participante explica que el proceso está secuenciado para construir con profundidad y que la incomodidad de no tener todavía la respuesta forma parte del aprendizaje.

Mars Challenge no intenta eliminar toda dificultad.

Crea una estructura para aprender a atravesarla.

06 / La mejor ayuda no siempre es ayudar a resolver.

La familia importa precisamente porque no sustituye al joven.

Puede:

animarle a mantener el compromiso;

ayudarle a organizar su tiempo;

escuchar cuando algo no sale bien;

preguntarle por qué tomó una decisión;

animarle a buscar mejores evidencias;

recordarle que cambiar de opinión también es aprender;

valorar el proceso y no solo el resultado.

Pero no debería diseñar el proyecto.

Ni escoger la solución.

Ni escribir la presentación.

Ni convertir la experiencia profesional de los adultos en la respuesta del equipo.

La autoría juvenil está protegida expresamente por las reglas: la ideación, diseño, desarrollo y presentación corresponden a los propios equipos jóvenes.

Quizá una de las mejores preguntas que una familia puede hacer al terminar el día sea:

“¿Qué has descubierto hoy que te haya hecho cambiar de opinión?”

07 / Hay acompañamiento. La autoría sigue siendo de los jóvenes.

El mentor no está para dar la respuesta.

Puede formular preguntas.

Ayudar a ordenar las ideas expresadas por el equipo.

Promover reflexión.

Orientar el uso responsable de herramientas.

Acompañar el aprendizaje.

Pero no puede desarrollar partes del proyecto, definir la solución, programar, diseñar o construir en nombre del equipo. Las propias Bases lo establecen explícitamente.

Esto es importante para una familia.

Un buen acompañamiento no elimina la autonomía.

La hace posible.

08 / Si es menor, protección y responsabilidades deben ser explícitas.

La confianza también necesita reglas.

Las condiciones para menores pertenecen a las reglas vigentes de cada edición y deben consultarse siempre antes de participar.

En las Bases 2026 se exige consentimiento expreso de madre, padre o tutor legal para menores.

Las mismas Bases contemplan entornos supervisados por adultos responsables y protocolos de acompañamiento para actividades presenciales y virtuales.

La familia debe revisar específicamente:

autorizaciones;

protección de datos;

uso de imagen;

responsable local;

modalidad de la actividad;

desplazamientos;

seguros;

condiciones de una eventual fase internacional.

Además, las Bases 2026 dejan claro que Mars Challenge no sustituye la tutela legal de madres, padres, tutores o instituciones responsables del menor.

09 / El proyecto es solo una parte de la evidencia.

Lo que importa también es cómo llegan hasta él.

Durante el proceso quedan evidencias de:

investigación;

fuentes;

hipótesis;

ideas descartadas;

decisiones;

reparto de responsabilidades;

prototipos;

feedback;

revisiones;

comunicación.

La edición 2026, por ejemplo, documenta investigación y proceso en un Documento Concepto, junto con un prototipo esquemático y una presentación.

Para una familia esto permite hacer una pregunta diferente a “¿ganaste?”:

“¿Qué aprendiste a hacer que antes no sabías hacer?”

10 / Participar empieza por la edición y el contexto local.

No hay una única puerta de entrada.

Las reglas permiten distintas vías de participación según el contexto.

En 2026 se contemplan convocatorias abiertas y mecanismos de selección directa gestionados por Mars Challenge, aliados nacionales u organizadores autorizados.

Por eso una familia debe comprobar en la edición actual:

quién puede participar;

qué edades son elegibles;

qué convocatoria corresponde a su país;

si se accede a través de una institución;

modalidad;

calendario;

documentación;

costes, si existieran;

ruta hacia fases posteriores.

En 2026, por ejemplo, el rango general está establecido entre 15 y 29 años; es una regla de esa edición y no debe presentarse como una definición permanente de Mars Challenge.

Participar tampoco implica automáticamente viajar ni acceder a The Grand Jam.

11 / Antes de decidir, entiende la experiencia.

Empieza con cinco preguntas.

¿Quiere enfrentarse a algo que todavía no sabe resolver?

¿Está dispuesto a trabajar con personas que piensan de otra manera?

¿Puede investigar antes de defender una opinión?

¿Acepta responsabilizarse de una parte del trabajo colectivo?

¿Está la familia preparada para acompañar sin apropiarse del proceso?

Si la respuesta empieza a ser sí, merece la pena explorar Mars Challenge.

12 / Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Qué edad hay que tener?

La elegibilidad depende de cada edición. Las Bases 2026 establecen un rango general de 15 a 29 años, con excepciones reguladas. Consulta siempre las condiciones de la edición actual.

¿Es solo para jóvenes de ciencias, ingeniería o tecnología?

No. La diversidad disciplinar forma parte del modelo. Jóvenes de distintas áreas, perfiles e intereses pueden contribuir.

¿Hay que saber sobre Marte o ingeniería?

No. Marte funciona como un contexto para pensar bajo restricciones, no como requisito de formación aeroespacial.

¿Qué pasa si no sabe cómo solucionar el reto?

No saber, investigar, probar, equivocarse, revisar y volver a decidir forman parte de la experiencia.

¿Tiene que participar presencialmente?

Depende de la modalidad y del organizador. Puede haber experiencias presenciales, virtuales o combinadas según la implementación.

¿Puede la familia ayudar en el proyecto?

Puede acompañar al joven, pero no debe resolver, desarrollar ni decidir el proyecto por el equipo. La autoría pertenece a los jóvenes.

¿Hay un docente o mentor?

Los modelos que contemplan equipos acompañados incluyen orientación institucional o pedagógica. El mentor facilita el proceso y hace preguntas, pero no resuelve el reto.

¿Es una competición?

Mars Challenge es un programa educativo permanente. Algunas experiencias incluyen evaluación, selección o competición, pero esas componentes no definen el programa.

¿Participar garantiza llegar a una final internacional?

No. La progresión depende de las reglas, mecanismos de clasificación y condiciones de la edición correspondiente.

¿Participar garantiza premios?

No. El valor educativo de la experiencia existe con independencia de premios o clasificaciones.

¿Qué condiciones se aplican a los menores?

Las referencias de 2026 incluyen protección reforzada, consentimiento familiar y entornos supervisados. La familia debe verificar las condiciones concretas de la edición actual, del organizador, de la actividad y de posibles viajes.

¿Quién se responsabiliza del menor?

En las referencias de 2026, la tutela legal no se transfiere automáticamente a Mars Challenge. Las responsabilidades permanecen en familias, instituciones y organizadores según el caso. Determinadas situaciones pueden exigir seguro médico o de accidentes. Confirma los responsables, la documentación y los seguros exigidos para la edición y actividad concretas.

¿Cómo se protege su información?

Las condiciones específicas dependen de los Términos y Condiciones y la Política de Privacidad vigentes. La referencia de 2026 prevé recoger solo los datos necesarios para el programa. Consulta las condiciones aplicables antes de autorizar la participación.

¿Cuánto cuesta participar?

No existe una tarifa familiar universal. Las condiciones varían por país, institución, vía de acceso, modalidad y edición. Confirma la propuesta y la convocatoria vigentes.