Aprendizaje basado en retos (Challenge-Based Learning)
¿Qué es el Aprendizaje basado en retos (Challenge-Based Learning)?
Marco conceptual
El framework CBL y la aplicación Mars Challenge
Aprendizaje basado en retos y aprendizaje basado en desafíos son expresiones que aquí remiten a Challenge-Based Learning. La aplicación universitaria permite conectar una pregunta abierta con investigación, decisiones justificadas y revisión del trabajo; no se reduce a completar una actividad puntual. Explora su contexto universitario en ORIGINALS.
El framework Aprendizaje basado en retos (Challenge-Based Learning) se organiza en tres fases conectadas: Engage, Investigate y Act, acompañadas de documentación, reflexión y difusión. El recorrido Mars Challenge descrito en este artículo es una aplicación específica; sus doce fases no sustituyen la estructura de referencia del CBL.
Una pregunta abierta no enseña por sí sola. Abre una zona de incertidumbre. El aprendizaje aparece cuando esa incertidumbre obliga a investigar, conectar conocimientos, tomar decisiones, construir algo, recibir feedback y revisar lo pensado.
Respuesta breve
El Aprendizaje Basado en Retos o Desafíos (ABR) organiza el aprendizaje alrededor de un problema cuya respuesta no está predeterminada para el participante. En lugar de recibir primero todo el conocimiento y aplicarlo después, el estudiante descubre durante el reto qué sabe, qué necesita investigar, qué otros conocimientos necesita integrar y qué decisiones debe tomar. La pregunta abierta genera la necesidad de aprender; la metodología convierte esa necesidad en un proceso estructurado de investigación, colaboración, prototipado, feedback, revisión y reflexión. Por eso ABR no significa dejar al estudiante solo ante un problema. La respuesta permanece abierta, pero el proceso se diseña. En Mars Challenge, esa lógica se operacionaliza mediante doce fases progresivas y una mentoría que acompaña sin resolver el reto por el equipo.
Ejemplo de rúbrica formativa para aprendizaje basado en retos
Esta rúbrica es una propuesta editorial para conversar sobre el proceso de aprendizaje. No es la rúbrica oficial de una edición Mars Challenge, una escala psicométrica ni un instrumento validado. Prevalecen los criterios oficiales y las reglas de cada edición.
Antes de empezar, docentes y estudiantes pueden adaptar los descriptores al contexto, las necesidades de accesibilidad y los objetivos curriculares. La revisión puede realizarse durante el trabajo, mediante autoevaluación, feedback entre pares y acompañamiento docente.
Una buena presentación no basta para asignar un nivel: busca registros del proceso y ejemplos explicados por el estudiante. Si falta evidencia, registra “todavía no observado”, en vez de inferir una capacidad. No sumes los niveles como medida validada de Real-Life Readiness.
Criterio y evidencia observable
Inicial
En desarrollo
Fundamentado
Investigar · preguntas, fuentes y registros
Presenta afirmaciones sin indicar su origen.
Identifica fuentes y responde a algunas preguntas.
Compara fuentes, explica límites y revisa conclusiones.
Decidir · alternativas y justificación
Elige una solución sin explicar el motivo.
Compara alternativas con un criterio.
Justifica decisiones con criterios, evidencia y consecuencias.
Probar · prototipo, observaciones y revisión
Describe la idea sin registros de pruebas.
Prueba un aspecto y recoge observaciones.
Explica qué permite concluir la prueba y qué debe cambiar.
Colaborar · contribuciones y decisiones compartidas
Identifica aprendizajes y operaciones delegadas a la IA, si la utiliza.
Explica qué verificó, qué aprendió y cómo actuaría de otro modo.
Ejemplo hipotético: un equipo propone reducir el desperdicio de agua en la escuela. El diseño del prototipo es un producto; comparar mediciones, justificar decisiones y revisar la prueba aporta registros del proceso. Estos registros permiten feedback formativo, sin probar impacto duradero ni causalidad.
La educación puede transmitir una enorme cantidad de conocimiento y, aun así, dejar pendiente una pregunta:
¿qué hace una persona con todo eso cuando el problema no llega organizado como una asignatura?
En la realidad, los problemas mezclan campos.
El agua puede requerir ciencia, economía, legislación, comportamiento y política pública.
Una solución tecnológica puede fracasar por adopción.
Una decisión económicamente eficiente puede producir una consecuencia ambiental.
Un problema aparentemente técnico puede terminar siendo humano.
La documentación de Mars Challenge parte precisamente de esa necesidad de ir más allá de la transmisión de contenidos. El programa se define como una experiencia de aprendizaje basada en retos, con equipos multidisciplinarios y docentes en rol de mentor.
El ABR introduce deliberadamente una parte de esa complejidad dentro del entorno educativo.
Pero su valor no consiste simplemente en hacer que el aprendizaje resulte más entretenido.
Consiste en cambiar la función del conocimiento.
El estudiante deja de aprender exclusivamente porque alguien ha determinado que un contenido debe estudiarse.
Empieza también a aprender porque necesita ese conocimiento para avanzar.
Qué entendemos por Aprendizaje basado en retos (Challenge-Based Learning)
Dentro del modelo Mars Challenge, el Aprendizaje Basado en Retos es el eje sobre el que se articulan investigación aplicada, aprendizaje experiencial, trabajo por proyectos, STEAM+, evaluación formativa y una dimensión humana y ética.
Su característica esencial puede expresarse así:
el problema organiza el aprendizaje sin determinar anticipadamente la respuesta.
Un reto educativo bien diseñado contiene suficiente realidad para que distintas respuestas sean posibles y suficiente estructura para que la búsqueda no se convierta en improvisación.
Por eso no basta con cambiar un título.
Transformar “explica la contaminación del agua” en “¿cómo resolverías la contaminación del agua?” no crea automáticamente ABR.
La segunda pregunta empieza a ser pedagógicamente diferente cuando el participante tiene que:
delimitar qué contaminación;
comprender a quién afecta;
investigar causas;
distinguir evidencia de suposiciones;
buscar conocimientos que no posee;
escuchar otras disciplinas;
elegir un enfoque;
hacer visible una solución;
recibir preguntas;
corregirla;
y explicar lo aprendido.
La metodología no está en la interrogación gramatical.
Está en el recorrido que esa pregunta activa.
De la pregunta abierta al aprendizaje
Pregunta abierta
Necesidad de saber
Investigación
Conexión
Decisión
Prototipo
Feedback
Revisión
Reflexión
Transferencia
La pregunta abierta crea espacio para la autoría
En un ejercicio cerrado, el profesor conoce de antemano el destino.
El alumno demuestra si sabe llegar.
En un reto abierto, puede existir un marco, unas reglas y unos criterios de calidad, pero no una única solución que el estudiante deba descubrir escondida en la mente del docente.
Esta diferencia crea autoría.
Los participantes tienen que interpretar el problema.
Necesitan decidir qué dirección seguir.
Tienen que abandonar algunas alternativas.
Deben explicar por qué confían más en una evidencia que en otra.
Y finalmente tienen que defender una respuesta que les pertenece.
Aquí aparece una condición esencial:
la pregunta tiene que estar suficientemente abierta como para permitir decisiones significativas.
Si todos los caminos importantes ya están decididos, el estudiante ejecuta.
No ejerce Capacidad de actuar con autonomía (Agency).
Pero apertura no equivale a ausencia de límites.
Los límites —tiempo, recursos, criterios, contexto— son precisamente los que convierten la elección en algo significativo.
Respuesta abierta, proceso estructurado
La respuesta permanece abierta; el recorrido de investigación, decisión y reflexión es estructurado.
La pregunta produce una necesidad de saber
Un reto potente genera momentos en los que el equipo descubre:
“No podemos seguir sin comprender esto.”
Ese momento cambia la relación con el conocimiento.
Ya no se investiga únicamente para cumplir una instrucción.
Se investiga porque existe un bloqueo.
Un ejemplo documentado en la Guía del Participante de Mars Challenge muestra el mecanismo. Un equipo desarrolló inicialmente una dirección de solución que ya existía. Después de esa crisis volvió a una idea aparentemente lateral aportada por un participante con experiencia como panadero: los hongos. La investigación posterior sobre organismos radiotróficos abrió un camino distinto para su proyecto.
La historia no demuestra que todo reto produzca innovación.
Demuestra otra cosa más básica:
el contexto puede cambiar qué conocimiento se vuelve relevante.
Ese es uno de los motores del ABR.
Investigar deja de ser recopilar información
Cuando la investigación tiene una función dentro de una decisión, su calidad importa de otra manera.
El equipo necesita saber:
¿esta fuente es fiable?
¿el dato corresponde a nuestro contexto?
¿estamos confundiendo correlación con causa?
¿existe ya esta solución?
¿qué limitación técnica no hemos considerado?
¿qué usuario estamos ignorando?
El resultado de la investigación no es simplemente “más información”.
Es una modificación del problema y de las decisiones posibles.
Por eso, en el modelo Mars Challenge, la investigación aplicada se vincula a la comprensión profunda de problemas reales y a decisiones informadas.
La pregunta abierta crea el motivo.
La investigación aporta fricción con la evidencia.
Un desafío abierto necesita un proceso estructurado
La libertad absoluta rara vez es una buena metodología pedagógica.
Un equipo experto puede navegarla.
Otro puede quedarse en la primera idea.
Por eso el ABR necesita andamiaje.
Mars Challenge organiza el trabajo mediante doce fases:
fortalezas → roles → diálogo de ideas → empatía → 5 Whys → canvas → prototipo → retorno a la Tierra → storytelling → evaluación y preguntas → perfeccionamiento → presentación final.
Cada fase restringe temporalmente la atención.
Primero el equipo.
Después el problema.
Después sus causas.
Después la solución.
Después su representación.
Después sus consecuencias.
Después la comunicación.
Después la crítica.
Después la mejora.
La metodología, por tanto, resuelve una aparente contradicción:
la respuesta puede ser abierta aunque el proceso esté cuidadosamente diseñado.
De hecho, cuanto mayor sea la apertura de la respuesta, más importante puede ser la calidad del proceso.
El equipo convierte especialización en conexión
El reto también altera la unidad básica de aprendizaje.
Muchos problemas no pueden resolverse razonablemente desde una única disciplina.
En Mars Challenge, los equipos deben incorporar al menos tres áreas distintas y los mentores no pueden tomar decisiones por ellos.
Esta regla no garantiza interdisciplinariedad profunda.
Pero crea una condición para ella.
Un estudiante tiene que explicar su conocimiento a alguien que piensa desde otro marco.
Tiene que comprender algo que no domina.
Debe aceptar que una solución técnicamente fuerte puede tener un problema económico, social, ético o comunicativo.
El aprendizaje aparece también en esas traducciones.
No solamente en adquirir conocimiento nuevo.
El mentor protege el proceso sin apropiarse de la solución
Una pregunta abierta cambia radicalmente el papel docente.
Si el mentor responde cada vez que aparece incertidumbre, el reto se cierra.
Si desaparece completamente, el participante puede quedar abandonado.
El papel necesita situarse entre ambos extremos.
La documentación de implementación de Mars Challenge es explícita: el mentor acompaña, facilita la metodología, ayuda con la organización y aporta claridad; no debe resolver el reto, dar las respuestas ni dirigir las decisiones.
Su herramienta principal deja de ser únicamente la explicación.
También puede ser la pregunta.
“¿Qué evidencia tenéis?”
“¿Para quién existe este problema?”
“¿Qué estáis suponiendo?”
“¿Qué ocurriría si esta pieza falla?”
“¿Por qué descartasteis la otra opción?”
“¿Cómo lo sabéis?”
El mentor no reduce el rigor.
Lo desplaza desde controlar la respuesta hacia proteger la calidad del razonamiento.
Prototipar convierte la idea en evidencia discutible
Mientras una solución permanece verbal, muchas incoherencias pueden ocultarse.
El prototipo obliga a concretar.
¿Dónde empieza el sistema?
¿Qué hace exactamente?
¿Quién lo usa?
¿Cómo circula un recurso?
¿Qué componente falta?
¿Qué ocurre primero?
En Mars Challenge, el prototipo esquemático no necesita ser perfecto. Su función es hacer visible cómo funciona la solución. Además se documentan bocetos, versiones e iteraciones porque el proceso también importa.
Prototipar es, por tanto, una forma de pensamiento.
Materializa una hipótesis para que pueda ser interrogada.
El feedback hace que el aprendizaje sea recursivo
Una metodología basada en retos pierde gran parte de su potencia si todo termina en la primera entrega.
El feedback crea una segunda oportunidad intelectual.
Lo que parecía terminado vuelve a convertirse en pregunta.
La Guía del Participante permite regresar a fases anteriores y editar el trabajo. La fase posterior a la retroalimentación está destinada expresamente a mejorar el proyecto antes de la evaluación final.
La retroalimentación no se añade después del aprendizaje.
Forma parte del aprendizaje.
Reflexionar evita confundir actividad con aprendizaje
Una sala puede estar llena de post-its, prototipos y conversaciones y, aun así, producir poca comprensión duradera.
Actividad no equivale automáticamente a aprendizaje.
El participante necesita reconstruir el recorrido.
¿Qué creíamos al principio?
¿Qué descubrimos?
¿Qué descartamos?
¿Qué evidencia cambió nuestra decisión?
¿Qué error cometimos?
¿Qué haríamos de otro modo?
¿Qué conocimiento podemos trasladar a otro problema?
El Documento Concepto de Mars Challenge registra precisamente investigación adicional, ideas abandonadas, feedback, cambios y aquello que el equipo aprendió.
La reflexión convierte experiencia en conocimiento explícito.
Evaluar el proceso define qué significa “hacerlo bien”
Un reto abierto necesita criterios transparentes.
No para homogeneizar las respuestas.
Para hacer visible la calidad.
La rúbrica Mars Challenge evalúa impacto, creatividad, diseño, nivel de desarrollo, aprendizaje y validación, relevancia y viabilidad, técnica e innovación, comunicación y retorno a la Tierra.
Eso produce un efecto pedagógico importante:
la respuesta puede variar;
los estándares no tienen por qué hacerlo.
Dos equipos pueden proponer soluciones completamente distintas y ambos pueden ser evaluados en función de la calidad del razonamiento, evidencia, diseño, viabilidad y aprendizaje.
El mecanismo completo: de la pregunta al aprendizaje
La transformación puede resumirse así:
OPEN QUESTION
Existe un problema que admite diferentes interpretaciones y soluciones.
NEED TO KNOW
El equipo encuentra algo que todavía no comprende.
INQUIRY
Busca y evalúa conocimiento porque lo necesita.
CONNECTION
Relaciona disciplinas y perspectivas distintas.
JUDGEMENT
Decide qué evidencia es suficiente y qué dirección seguir.
ACTION
Convierte su hipótesis en algo visible.
FEEDBACK
El prototipo, usuarios, mentores, pares o evaluadores responden.
ITERATION
La primera respuesta deja de ser final.
REFLECTION
El participante reconoce cómo ha cambiado su pensamiento.
TRANSFER
Identifica qué puede utilizar en otros contextos.
La pregunta abierta, por tanto, no es el aprendizaje.
Es el motor que pone el sistema en movimiento.
Lo que ABR no es
No es un hackathon por definición.
No es simplemente gamificación.
No es trabajar en equipos.
No es construir un prototipo.
No es pedir creatividad sin evidencia.
No es eliminar al profesor.
No es poner a estudiantes frente a un problema real sin herramientas.
No es sustituir conocimiento disciplinar por “soft skills”.
Y tampoco es convertir cada clase en un reto.
Existen conocimientos para los que enseñanza directa, práctica deliberada u otras metodologías pueden ser más apropiadas.
El valor del ABR aparece cuando queremos que el conocimiento sea movilizado, no solamente reconocido.
Qué nos dice la evidencia disponible
La evidencia proporcionada permite afirmar que Mars Challenge implementa un modelo de ABR con coherencia entre diseño docente, proceso del participante y evaluación.
El programa se presenta como aprendizaje basado en retos; trabaja con equipos multidisciplinarios; estructura la experiencia en doce fases; conserva la autoría del estudiante mediante una mentoría no prescriptiva; exige prototipado; permite iteración; y evalúa explícitamente aprendizaje y validación además del resultado.
Estas fuentes permiten describir cómo está construido el sistema.
No bastan para afirmar que ABR sea superior a todas las alternativas pedagógicas, ni para atribuir magnitudes causales de impacto a largo plazo. Esas preguntas requerirían evidencia comparativa adicional.
Las doce fases Mars Challenge
Fortalezas
Roles
Ideas
Empatía
5 Whys
Canvas
Prototipo
Earth-Back
Storytelling
Evaluación
Mejora
Presentación
Lo que observamos en Mars Challenge
Los casos first-party documentados muestran que el reto puede cambiar la función del conocimiento.
En el caso de los hongos radiotróficos, una idea que inicialmente parecía irrelevante se convirtió en vía de investigación después de que otra solución mostrara sus límites.
En Portugal, un equipo procedente de animación, psicología, comunicación y diseño descubrió aplicaciones de sus disciplinas dentro de un contexto aeroespacial que inicialmente parecía ajeno a ellas. En Colombia y España, docentes observaron a jóvenes movilizando conocimiento con intensidad para poder progresar en el reto.
Son observaciones de campo, no ensayos experimentales.
Pero ilustran una característica central:
el reto reorganiza la pregunta “¿qué tengo que estudiar?” en “¿qué necesito comprender para poder seguir?”
Qué significa para educadores e instituciones
La unidad de diseño del ABR no debería ser únicamente el “reto”.
Debería ser el sistema de aprendizaje alrededor del reto.
Antes de lanzar una experiencia, conviene preguntarse:
¿La pregunta admite decisiones significativas?
¿Tiene suficiente relación con la realidad?
¿Obliga a investigar?
¿Necesita más de una perspectiva?
¿Tiene restricciones?
¿Los estudiantes pueden construir algo visible?
¿Existe feedback antes del cierre?
¿Pueden revisar lo realizado?
¿Hay reflexión estructurada?
¿La evaluación observa proceso y no solo resultado?
¿El mentor ayuda sin apropiarse de la solución?
Cuando estas condiciones existen, una pregunta deja de ser simplemente abierta.
Puede convertirse en una infraestructura para aprender.
Casos multidisciplinares documentados Mars Challenge
Actividad y aprendizaje
Experiencia
Transformación
Actividad
Experiencia
Experiencia + feedback + reflexión
Aprendizaje
Ejemplo de aprendizaje basado en retos: desperdicio alimentario en la escuela
Escenario hipotético para docentes: ¿cómo podemos reducir el desperdicio de alimentos en la escuela sin comprometer la alimentación del alumnado? El ejemplo ilustra aprendizaje basado en retos (Challenge-Based Learning); no describe un proyecto de Reto Marte ni resultados observados.
La comunidad escolar ayuda a delimitar el problema. El alumnado elige qué investigar y justifica sus decisiones; el docente facilita el proceso. Toda observación o prueba requiere autorización de la escuela y acompañamiento del equipo responsable de la alimentación, sin recoger datos individuales.
La tabla presenta un recorrido posible. Las fases pueden repetirse cuando una observación cambia la pregunta. Documentación y reflexión acompañan todo el trabajo. No se presupone que la primera solución funcione.
Fase
Acción posible
Decisión del alumnado
Registro que recoger
Conectar · Engage
Escuchar al equipo del comedor y delimitar un desperdicio observable.
Elegir una pregunta concreta y quién debe participar.
Pregunta, alcance, autorización y perspectivas consultadas.
Investigar · Investigate
Observar excedentes en periodos comparables y consultar fuentes sobre causas y seguridad alimentaria.
Distinguir excedentes de causas supuestas; comparar dos alternativas.
Registros agregados, fuentes, incertidumbres y criterios de comparación.
Actuar · Act
Con autorización, probar una alternativa de bajo riesgo, como una comunicación sobre porciones.
Definir qué observar, revisar la prueba y decidir mantener, adaptar o abandonar la propuesta.
Prototipo, condiciones de la prueba, observaciones y justificación de la revisión.
Producto: una propuesta o prototipo. Evidencia del proceso: preguntas, fuentes, decisiones y revisiones. Una prueba breve no demuestra impacto duradero ni causalidad. Sin implementación autorizada y observaciones, se presenta únicamente una propuesta. La guía formativa de esta página puede apoyar el feedback sin sustituir criterios oficiales.
¿Aprendizaje basado en retos (Challenge-Based Learning) y aprendizaje basado en proyectos son lo mismo?
No se tratan como equivalentes dentro de Mars Challenge. El ABR funciona como eje central y el ABP como enfoque complementario. El desafío organiza la pregunta y las decisiones; el proyecto puede ser la forma mediante la que los participantes investigan, materializan y comunican su respuesta.
¿Todo reto debe tener una solución real?
Debe permitir una respuesta defendible y conectada con la realidad, pero no es necesario resolver definitivamente un gran problema del mundo. Pedir a estudiantes que “resuelvan el cambio climático” sería una expectativa inadecuada. Pueden investigar una parte concreta, formular una intervención razonada, crear un prototipo y aprender de sus límites.
¿Cómo se evita que los estudiantes investiguen información incorrecta?
La autonomía no elimina los estándares de evidencia. El mentor puede preguntar por fuentes, exigir justificación, señalar incoherencias y ayudar a identificar qué debe verificarse. Lo que no debería hacer es sustituir ese proceso diciendo simplemente cuál es la solución correcta.
¿El ABR sirve para cualquier disciplina?
Puede utilizarse en contextos muy diferentes, pero no toda enseñanza necesita organizarse como un reto. Resulta especialmente útil cuando interesa movilizar conocimiento, integrar perspectivas, tomar decisiones y producir una respuesta a una situación abierta.
¿Cómo se evalúa si cada equipo produce algo diferente?
Se evalúan dimensiones de calidad comunes en lugar de exigir una respuesta idéntica. Investigación, razonamiento, creatividad, viabilidad, aprendizaje, calidad técnica, comunicación o impacto pueden observarse aunque las soluciones sean distintas.
¿Qué pasa si el primer prototipo falla?
Puede convertirse en una fuente de aprendizaje si el proceso permite analizar el fallo, recibir feedback y revisar la solución. Sin posibilidad de iterar, el error se convierte simplemente en un resultado. Con reflexión, puede convertirse en evidencia.
¿Cuál es la función más importante del docente?
Mantener la calidad del aprendizaje sin apropiarse de la solución. Debe ayudar a que los participantes hagan mejores preguntas, busquen mejor evidencia y reconozcan sus supuestos, a la vez que preserva su capacidad de decidir.
Referencias
Guía del Participante · Mars Challenge · The Grand Jam 2026 Mars Challenge, 2026.
Mars Challenge 2026 — Implementación Mars Challenge, 2026.
Módulo 5 — Gestión de Equipos Mars Challenge, 2026.
Módulo 1 — Bienvenida y Propósito Mars Challenge, 2026.
Mars Challenge — Por qué es diferente y qué lo hace diferente Mars Challenge, 2026.
Cómo elegir un reto relevante sin prometer impacto antes de probar
Un buen reto no tiene que ser el mayor problema del planeta. Debe ser comprensible, investigable, conectado con personas reales y suficientemente abierto para permitir alternativas. Relevancia no significa que el equipo ya conozca la solución o pueda prometer transformación.
Antes de avanzar, distingue problema observado, pregunta investigable, propuesta e impacto demostrado. Esta separación protege la calidad pedagógica y evita presentar una intención como resultado.
Pregunta
Señal útil
Alerta
¿Es observable?
Hay situaciones, personas o datos accesibles.
Tema amplio sin contexto.
¿Es investigable?
El equipo puede preguntar y buscar fuentes.
Solución elegida antes de investigar.
¿Permite alternativas?
Existe más de un camino plausible.
Tarea con solución única oculta.
¿Puede probarse con seguridad?
Hay una prueba delimitada y ética.
Promesa de impacto sin implementación.
Ejemplo hipotético: “reducir residuos en la escuela” se vuelve investigable cuando el equipo define dónde ocurre, con quién hablará, qué medirá y qué pequeña prueba autorizada puede realizar.
Deepen: Explorar cómo ABR se relaciona con Capacidad de actuar con autonomía (Agency) y Preparación para la vida real (Real-Life Readiness). Proof: Ver cómo las doce fases de Mars Challenge convierten un reto en un proceso de aprendizaje. Action: Descubrir cómo activar Mars Challenge en una institución.
Esta página sigue siendo la referencia del concepto. Los ejemplos deben identificarse como hipotéticos, propuestas o proyectos documentados. Para evaluar, distingue proceso, decisiones, producto y evidencia disponible; no conviertas una pauta editorial en una rúbrica oficial de una edición. Explora el archivo de proyectos y la metodología Mars Challenge, que describe la aplicación del programa sin apropiarse del framework externo.
Mars Challenge puede utilizar dinámicas de hackathon dentro de un recorrido de investigación, prototipado, feedback, juicio y responsabilidad. Compara sus distintos niveles.